miércoles, 30 de marzo de 2016

Ejercicios para trabajar el léxico

A menudo, a la hora de aprender idiomas, nos centramos y,  a veces, nos obsesionamos con la gramática y olvidamos la importancia que tiene el vocabulario a la hora de comunicarnos.   Tener un léxico rico nos aportará mucha más seguridad a la hora de hablar y evitará que cambiemos de idioma cuando estamos tratando de hacernos entender y no encontramos la palabra adecuada. Las primeras metodologías y materiales que se usaron para aprender lenguas proponían el aprendizaje del vocabulario en listas, pero, sin duda, hay formas más eficaces de adquirir léxico  que tienen que ver con el propio funcionamiento del cerebro a la hora de aprender.

A día de hoy, nadie duda de que la mejor forma de aprender léxico es a través de la asociación. Nuestro cerebro trabaja formando redes de significado que ponen en relación palabras y significados. Esta relación puede ser de muy distinto tipo, pero hace que el recordarlas sea mucho más fácil porque les dota de un sentido.

La lectura también es una estrategia muy buena ya que nos va a proporcionar un contexto en el que vamos a comprender todo el sentido de la palabra. Seguro que te has sorprendido muchas veces de averiguar el significado de un vocablo que desconocías, precisamente porque está inserta en una frase donde las palabras contiguas nos hacen deducir inmediatamente el significado.  Por eso, la lectura es una estrategia muy rentable para aprender nuevo vocabulario incluso de forma inconsciente y reforzar el que ya tenemos. Al igual que ver películas o cortometrajes, de esta forma estaremos reforzando el aprendizaje de un vocablo a través del canal auditivo.

Los lingüistas dicen que para aprender verdaderamente una palabra y asimilarla, es necesario repetirla siete veces. Evidentemente la mera repetición en voz alta, por ejemplo,  no nos va a hacer aprenderla. Necesitamos ver una palabra  y usarla en diferentes contextos para poder asimilarla y, lo más importante, incorporarla a nuestro vocabulario activo, no solo el pasivo.  Para “ver esta palabra repetida” las actividades lúdicas son ideales ya que el juego hace que la repetición no sea tediosa, sino que la cargue de sentido y  posibilita que se aprenda a través de la vista, el tacto y el oído.

Por eso, a continuación un seguido de enlaces donde encontrareis ejercicios para trabajar y mejorar vuestro léxico: actividades, solucionarios y ejercicios a partir de un texto para practicar también la comprensión lectura. ¡Aprende jugando!

· http://www.jesusfelipe.es/lexico1.htm
· http://www.espaciobabelia.net/activred4/index_files/Page509.htm
· http://www.xtec.cat/~jgenover/lexico.htm
·http://delenguayliteratura.com/Pasapalabra_3_ejercicios_de_vocabulario_nivel_medio_secundaria_bachillerato.html
· Ejercicios resueltos: http://servicios.educarm.es/templates/portal/ficheros/websDinamicas/154/cuestiones_de_lxico.pdf
· A partir de un texto:
http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/01/01_0117.pdf







Practica tu ortografía

Si quieres aprender a escribir mediante juegos y actividades, puedes hacerlo accediendo a los siguientes enlaces que te llevaran directamente a ejercicios dinámicos y funcionales.

· http://www.aplicaciones.info/ortogra/ortogra.htm
· http://www.espaciobabelia.net/activred4/index_files/Page456.htm
· http://www.xtec.cat/~jgenover/orto4b.htm
· http://www.rinconmaestro.es/lengua/ortografia.html
· https://ptyalcantabria.wordpress.com/disortografia-3/ejercicios-de-ortografia-ed-secundaria/
· http://www.lenguaensecundaria.com/material/examenes.shtml
· http://www.lenguaensecundaria.com/joomla/index.php?option=com_content&task=blogcategory&id=36&Itemid=156
· http://www.ladislexia.net/normas-de-ortografia/





Pincelada romántica

Durante la primera mitad del siglo XIX triunfó en toda Europa el movimiento artístico, cultural, social, político y literario que recibe el nombre de Romanticismo.


El Romanticismo, que tuvo su origen en Inglaterra y Alemania a finales del siglo XVIII, supuso una reacción contra el pensamiento ilustrado. Los románticos no compartían la confianza en la razón de los ilustrados, ya que consideraban que el racionalismo había fracasado en su pretensión de mejorar la sociedad. Esa idea de fracaso provocó un sentimiento de desengaño que motivó la reivindicación de los sentimientos y la fantasía. Se extendió a Francia (Victor Hugo “Hernani”), Italia y España (muy tardíamente). “Sturm und Drang” = “Tormenta e impulso” (grupo de escritores alemanes), proporcionaron la exaltación de la imaginación y la fantasía. Las vidas de los poetas ingleses como Lord Byron, Shelley y Keats eran ejemplo de Artista Romántico.

Características de la literatura romántica:
Larra, uno de los principales autores románticos españoles, resume con esta afirmación el rasgo fundamental de la literatura romántica: “Libertad, en la literatura, como en las artes, como en la industria, como en el comercio, como en la conciencia”. Una consecuencia de esa defensa de la libertad es la importancia que se concede a la originalidad y al individualismo: el escritor debe encontrar su voz y construir un universo propio. Por este motivo, el estilo romántico suele ser muy vivo y retórico, con el fin de resaltar tanto la personalidad del autor como la intensidad de sus sentimientos.

Otros rasgos del Romanticismo son los siguientes:
· La rebeldía. Por ello, dedican numerosos textos a personajes marginales que simbolizan su actitud rebelde: el mendigo, el ladrón, el pirata…
· La evasión. El enfrentamiento con la sociedad y la realidad propicia la huida hacia épocas pasadas y lugares remotos. 
· La proyección en la naturaleza. Los románticos expresan a través de la naturaleza sus emociones: ambientes tenebrosos, paisajes agrestes, mares embravecidos…

Los románticos prefirieron la lírica y el teatro, en los que encontraron un vehículo idóneo para sus ideales creativos. También cultivaron la prosa, especialmente la novela histórica y el periodismo.

Fuentes de la literatura romántica:
En el Romanticismo español influyeron algunos autores extranjeros, entre los que destacan el alemán Goethe y el inglés Lord Byron:
· Goethe es autor de dos obras fundamentales en el Romanticismo europeo: Fausto y Werther.
· Lord Byron representa el prototipo del poeta maldito romántico, sus poemas expresan la rebeldía.
La poesía romántica:
Presenta tres rasgos:
· Se usa la polimetría, de modo que con frecuencia se mezclan versos y estrofas de distinta medida. 
· Los temas predilectos son el amor ideal, la pasión en todas sus facetas, la soledad del individuo en una sociedad que lo rechaza…
· Se prefiere un lenguaje retórico cargado de interrogaciones, exclamaciones, apóstrofes…

Durante el Romanticismo conviven dos tipos de poesía:
· Una poesía lírica, que expresa los sentimientos y la visión del mundo del poeta. Destacan José de Espronceda, Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castró (intimista).
· Una poesía narrativa, en la que son frecuentes las historias basadas en leyendas. Es este tipo de poesía sobresalió Espronceda.

La prosa romántica:
Durante el Romanticismo se cultivaron tanto las obras de ficción como los textos de carácter periodístico.

Dentro de la narrativa de ficción, en España destacan las Leyendas de Bécquer.
En el campo del periodismo sobresale Larra.

El teatro romántico:
Los autores románticos rechazaban las unidades de acción, tiempo y lugar, ya que concebían la creación como un acto libre y exento de reglas.

Normalmente, las obras románticas suelen tener como protagonista a un héroe misterioso, marcado por un destino inevitable y trágico. Los hechos transcurren con frecuencia en espacios lúgubres, como cárceles, cementerios, iglesias, bosques tenebrosos, ruinas… En cuanto al lenguaje, se trata de un teatro muy retórico en el que se mezclan verso y prosa. 

Los dramaturgos más importantes fueron el duque de Rivas (Don Álvaro) y José Zorrilla (Don Juan Tenorio).


Edgar Allan Poe



Antonio Machado - Rubén Darío

Los dos autores fundamentales en la poesía de las últimas décadas del siglo XIX y principios del XX son Rubén Darío y Antonio Machado.

Rubén Darío (1867-1916) era un poeta nicaragüense y el máximo representante del Modernismo. Viajó mucho a París donde innovaban mucho y conoció a muchos poetas. Se fijó en un movimiento llamado Parnasianismo siendo su principal exponente. Este hace referencia a la cima del monte Parnaso habitado por las musas, quienes son unos personajes mitológicos que apoyan y defienden la música y el arte. El lema del parnasianismo era «el arte por el arte», arte visto como forma y no como contenido, disociado del compromiso social, el arte debe ser bello, hay que buscar la belleza en el arte. En eso centro todo su interés, en buscar la belleza en su materia, la palabra.

Rubén Darío se basó en poetas franceses (Parnasianismo), en la belleza formal.
Para la formación poética de Rubén Darío fue determinante la influencia de la poesía francesa. En primer lugar, los románticos, y muy especialmente Víctor Hugo. Más adelante, la influencia de los parnasianos: Théophile Gautier, Catulle Mendès, Leconte de Lisle y Heredia. Y, por último, lo que termina por definir la estética dariana es su admiración por los simbolistas, y entre ellos, por encima de cualquier otro autor, Paul Verlaine. La escuela de Parnasse también influenció mucho en las obras de Rubén Darío, como por ejemplo El coloquio de los centauros.


En la trayectoria de Rubén Darío se distinguen tres poemarios básicos: Azul…, Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza. Azul… y Prosas profanas presentan un Modernismo esteticista, caracterizado por imágenes exóticas y por una métrica musical. Cantos de vida y esperanza, sin embargo, se decanta más por la poesía intimista y reflexiva, en la que el autor plantea temas transcendentes.


Azul... - Rubén Darío


Antonia Machado (1875-1939) nació en Sevilla. Pertenecía a una familia de intelectuales. Creció en un ambiente de liberalismo. Sufrió muy joven la muerte de su padre y se vieron obligados a sus ocho años a trasladarse a Madrid. Se hizo profesor y todos sus alumnos lo adoraban. Viaja con su hermano a París y conoce a Rubén Darío, queda fascinado y el gen modernista se refleja en sus obras, así pues se podría decir que es el heredero del poeta Rubén Darío. 

Con 24 años viaja a Soria donde se enamoró de Leonor, con quien se casó. Viajan juntos a París donde empiezan a detectar los síntomas de la tuberculosis de Leonor y, cuando vuelven a Soria, ella muere. La tristeza por la muerte de su amada es infinita y se acabó trasladando a Baeza. 

De ideología progresista, esta a favor del voto de la mujer y de la educación universal, es muy liberal, cuando estalla la Guerra Civil se posiciona en el bando de los republicanos. Cuando la guerra ya estaba muy mal, se exilió a Francia en 1939 y ese mismo año murió junto a su madre, quien lo hizo unos meses antes, en Collioure. 

En la evolución poética de Antonio Machado destacan tres aspectos: el entorno intelectual de sus primeros años, marcado primero por la figura de su padre, estudioso del folclore andaluz, y después por el espíritu de la Institución Libre de Enseñanza; la influencia de sus lecturas filosóficas, entre las que son destacables las de Bergson y Unamuno; y, en tercer lugar, su reflexión sobre la España de su tiempo. La poética de Ruben Darío, aunque más acusada en los primeros años, es una influencia constante.

Se basó en la búsqueda de la palabra esencial en el tiempo, muy profundo. Utilizaba elementos simbolistas. Cultivó el género modernista en la generación del 98 y fue un poeta con voz propia.


Antonio Machado

Breve repaso de la Generación del 98

Mientras el Modernismo tiene su origen en la lírica hispanoamericana, la Generación del 98 no tiene precursores y muestra claramente la crisis española del momento.

Simultáneamente, se conoce con el nombre de generación del 98 a un grupo de autores nacidos a finales del siglo XIX que abordaron en sus textos dos temas fundamentales: la decandencia española y la angustia existencial. Son miembros de esta generación Miguel de Unamuno, Pío Baroja, “Azorín”, y Ramiro de Maeztu. Sus obras se centraban normalmente en la preocupación que les inspiraba la situación del país. 

Se caracteriza por la reflexión a cerca de la crisis política, social e ideológica, y luego se centra en la crítica de la sociedad, a su modo de ver, corrupta, tecnológicamente retrasada y plegada de prejuicios.

Pretenden buscar una regeneración, un cambio. El instrumento que utilizan para facilitar este cambio es la escritura, por eso, el género que destaca es la novela, una narrativa de ficción o reflexiva que provoca la búsqueda de una nueva sociedad. Las novelas son protagonizadas por personajes que se enfrentan a una sociedad desestructurada y corrupta.

Los escritores del 98 persiguieron una depuración del lenguaje literario y buscaron un tono natural y sencillo en el que lo superfluo no tenía cabida. Recurrieron con frecuencia a la descripción de paisajes castellanos como elemento simbólico y lírico. 




Integrantes de la Generación del 98






Pincelada modernista

A finales del siglo XIX y principios del XX se produjo una crisis política y económica extraordinaria en España: la pérdida de las últimas colonias que equivalía al fin de la supremacía causó una sensación de fracaso máximo. Literariamente se gestaron dos posturas antagónicas, pero, a su vez, complementarias. Una de ellas era el Modernismo y la otra la Generación del 98.

Este tiene su origen en Hispanoamérica ya que dentro de los modernistas se encontraban Jose Martí, poeta cubano, y Rubén Darío, autor nicaragüense, quienes lo crean y difunden, los precursores del Modernismo. 

Los protagonistas esenciales y los representantes más ilustres del Modernismo español son Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y Ramón María del Valle-Inclán. 

La publicación en 1888 de Azul…, de Rubén Darío, se considera el punto de arranque del Modernismo ya que en esta obra se manifiestan con claridad los rasgos característicos del Modernismo. Se trata de una literatura esteticista que busca la belleza por encima de todo. Por este motivo se da gran importancia al ritmo y a la musicalidad. Además, los autores buscan una evasión de la realidad, situando sus obras en escenarios remotos como la Edad Media, la mitología grecolatina, palacios, castillos… En cuanto a los temas, se solían expresar sentimientos como el hastío, la desidia, la melancolía… En muchos casos se utilizan elementos simbólicos como el cisne que se convirtió en símbolo de la estética modernista. 

El género literario más cultivado por estos poetas fue la lírica, pero Valle-Inclán escribió novela modernista “Las Sonatas” que son cuatro composiciones narrativas que tienen gusto por lo triste, decadente, melancólico, sensual, musical…

Los modernistas buscaban en la poesía una fuente de evasión, solamente ansiaban la perfección formal, decían que la poesía nunca debía ser una herramienta de cambio o un vehículo hacia el progreso, la reflexión o la crítica, “El arte es un fin en si mismo”. 

El simbolismo y el parnasianismo fueron los movimientos que impulsaron el Modernismo. Y el Hedonismo, búsqueda del placer sensual, era la esencia de este.

Del parnasianismo francés adoptan: la búsqueda de la perfección formal (métrica perfecta, elaboración correcta del verso, etc.).

Se guían por el simbolista francés Charles Baudelaire quien tuvo un vida complicada. Escribía mucho y afirmaba que el mundo es un lugar muy extraño. La realidad no se puede entender y percibir tal y como se ve, el poeta debe interpretar los símbolos de este mundo, la realidad del artista. El poeta  se convertía en alguien capaz de detectar los “símbolos” de la sociedad. Era un arte elitista que solo la alcanzaban muy pocos. 


De los románticos adoptan: el descontento ante la vida, la soledad, lo misterioso, la imaginación y la fantasía.

El movimiento modernista supone el rechazo a la realidad cotidiana y surgen dos alternativas:

Modernismo exótico (Azul de Rubén Darío): sitúa la acción en espacios irreales. Incorpora: hadas, ninfas, centauros, caballeros, héroes, mitos y tradiciones, se emplea mucha adjetivación sinestésica (dar un nombre a un adjetivo que no le corresponde).


Modernismo intimista(primera etapa de Antonio Machado): es la respuesta del poeta a su melancolía, sus preocupaciones internas y su angustia. Afloran en los poemas de desencanto y pesimismo.




Autor nicaragüense - Rubén Darío