Mientras el Modernismo tiene su origen en la lírica hispanoamericana, la Generación del 98 no tiene precursores y muestra claramente la crisis española del momento.
Simultáneamente, se conoce con el nombre de generación del 98 a un grupo de autores nacidos a finales del siglo XIX que abordaron en sus textos dos temas fundamentales: la decandencia española y la angustia existencial. Son miembros de esta generación Miguel de Unamuno, Pío Baroja, “Azorín”, y Ramiro de Maeztu. Sus obras se centraban normalmente en la preocupación que les inspiraba la situación del país.
Se caracteriza por la reflexión a cerca de la crisis política, social e ideológica, y luego se centra en la crítica de la sociedad, a su modo de ver, corrupta, tecnológicamente retrasada y plegada de prejuicios.
Pretenden buscar una regeneración, un cambio. El instrumento que utilizan para facilitar este cambio es la escritura, por eso, el género que destaca es la novela, una narrativa de ficción o reflexiva que provoca la búsqueda de una nueva sociedad. Las novelas son protagonizadas por personajes que se enfrentan a una sociedad desestructurada y corrupta.
Los escritores del 98 persiguieron una depuración del lenguaje literario y buscaron un tono natural y sencillo en el que lo superfluo no tenía cabida. Recurrieron con frecuencia a la descripción de paisajes castellanos como elemento simbólico y lírico.
Integrantes de la Generación del 98

No hay comentarios:
Publicar un comentario